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jueves, 31 de marzo de 2011
No me hables de caballos......
No es amor sino desconsuelo, nostalgia, recuerdos. No es amor sino envidia, de tus días pasados, de las noches cálidas y las manos enlazadas. No es amor...... es el dolor de no tenerlo, de añorarlo y no sentirlo. No es amor, ni siquiera cariño, porque no es el ser que lo inspira sino tu propia soledad la que evoca sentimientos. No es amor sino el deseo de amar al que te ama. Pero el amor no es el corresponder con cenizas al fuego de otro. No puede ser amor, el que la distancia lleva al olvido. Al que la cercania le suena a cadenas. Al que la dedicación se le vuelve tedio. Al que la adoración se le vuelve inoportuna. No es amor, sino deseo de sentirlo, pero te dire que el amor no se forja de los retazos del amor de otro. Sino que deberas encontrarlo solo, pulirlo y templarlo como el buen metal, y cuidarlo y aceitarlo para que no pierda su brillo y su filo. No es amor todo lo que reluce.
lunes, 27 de julio de 2009
Trabajos de amor perdidos
El amor gratis, no es amor.
La devoción infinita carente de lógica y recompensa, es un fuego que te consume y te agota, que merma tus fuerzas y devora tu espíritu hasta dejarte en los huesos. Sin aliento, sin esperanza y sin vida.
Amar no es gratis.
Se ama en la confianza del acuerdo tácito de ser correspondido.
Amar sin recompensa no es amar. Es el suicidio. Es contemplar al objeto de tus deseos más allá del abismo, al otro lado del mar, en una isla inalcanzable, o aún peor...en la proximidad del espacio y el tiempo, pero a miles de kilómetros de tus brazos.
Amar es un acto de reciprocidad, porque el amor necesita, al igual que las hogueras, un aporte permanente de energía para seguir calentando o te consumirá.
No ames si no eres amado, se egoista y exige tributos y diezmos de amor, o tu vida será un infierno de angustia y vacío infinitos.
El amor sin reciprocidad, no es amor sino devoción y para eso están los santos en los altares.
Ama a quien te ame, da la vida por quien la daría por ti, responde con besos a las caricias y con abrazos a las dulces palabras. Entrégate en cuerpo y alma, si sabes que recibiras otra alma y otro cuerpo a cambio del tuyo, porque si no, habrás tirado a la basura la esencia más preciada de tu persona.
No ames a quien te ignore
no ames a quien te odie
no ames a quien con tus versos de amor enciende las hogueras de la ira
no ames a quien no te valore
no ames a quien no te entienda
no ames a quien no puedas estrechar en tu pecho y hacer que tus latidos se fundan con los suyos
no ames a quien reniegue de tu compañía y de tu nombre
Sabrás que debes amar a aquella cuyo corazón se desboque en tu presencia
amarás a quien te mire a los ojos y se pierda en su azul infinito
amarás a quien respire por ti y le falte el aliento en tu ausencia
ama a quien bendiga tu nombre y bese en suelo que antes pisaron tus sandalias
Sólo debes amar a aquella que daría su vida por ti
a aquella cuyo mundo tenga a tu persona por eje
a aquella que con su último aliento te diría....sólo tú eres mi amor.
Y mientras tanto, condena al destierro del olvido a aquellas que con su desdén e incomprensión han convertido tu alma en un pozo de negrura infinito. Líberate de tanta amargura, o la ira, el odio y el rencor no te dejarán nunca más ver la luz.
La devoción infinita carente de lógica y recompensa, es un fuego que te consume y te agota, que merma tus fuerzas y devora tu espíritu hasta dejarte en los huesos. Sin aliento, sin esperanza y sin vida.
Amar no es gratis.
Se ama en la confianza del acuerdo tácito de ser correspondido.
Amar sin recompensa no es amar. Es el suicidio. Es contemplar al objeto de tus deseos más allá del abismo, al otro lado del mar, en una isla inalcanzable, o aún peor...en la proximidad del espacio y el tiempo, pero a miles de kilómetros de tus brazos.
Amar es un acto de reciprocidad, porque el amor necesita, al igual que las hogueras, un aporte permanente de energía para seguir calentando o te consumirá.
No ames si no eres amado, se egoista y exige tributos y diezmos de amor, o tu vida será un infierno de angustia y vacío infinitos.
El amor sin reciprocidad, no es amor sino devoción y para eso están los santos en los altares.
Ama a quien te ame, da la vida por quien la daría por ti, responde con besos a las caricias y con abrazos a las dulces palabras. Entrégate en cuerpo y alma, si sabes que recibiras otra alma y otro cuerpo a cambio del tuyo, porque si no, habrás tirado a la basura la esencia más preciada de tu persona.
No ames a quien te ignore
no ames a quien te odie
no ames a quien con tus versos de amor enciende las hogueras de la ira
no ames a quien no te valore
no ames a quien no te entienda
no ames a quien no puedas estrechar en tu pecho y hacer que tus latidos se fundan con los suyos
no ames a quien reniegue de tu compañía y de tu nombre
Sabrás que debes amar a aquella cuyo corazón se desboque en tu presencia
amarás a quien te mire a los ojos y se pierda en su azul infinito
amarás a quien respire por ti y le falte el aliento en tu ausencia
ama a quien bendiga tu nombre y bese en suelo que antes pisaron tus sandalias
Sólo debes amar a aquella que daría su vida por ti
a aquella cuyo mundo tenga a tu persona por eje
a aquella que con su último aliento te diría....sólo tú eres mi amor.
Y mientras tanto, condena al destierro del olvido a aquellas que con su desdén e incomprensión han convertido tu alma en un pozo de negrura infinito. Líberate de tanta amargura, o la ira, el odio y el rencor no te dejarán nunca más ver la luz.
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