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domingo, 20 de septiembre de 2009

Esta va por mi.



Treinta y cinco años llevo de la mano de Kronos hollando esta tierra.

Treinta y cinco años de errores y aciertos que al pesarlos inclinan la balanza a favor de mi buen juicio o mi buena estrella.

Treinta y cinco, que en el cómputo del mundo son apenas un instante y en mi vida son cinco veces los años de mi sobrina a la que he visto crecer a un ritmo de vértigo.

Treinta y cinco, que ya me hacen sentir en el collado de las montañas que a partir de ahora desciende hasta los 40, pero igual pensé a los 25 y es posible que hasta los 15.

Pero aqui estoy, bastante mejor que algunos, y seguro que peor que otros tantos.

Si miro hacia mis talones creo que puedo decir con orgullo y agradecimiento a los hados, que no lo he hecho mal del todo, que aunque metí la pata 100 veces, otras 100 al menos, acerté, que cogí los trenes al vuelo, que supe elegir mis compañías y que acerté de pleno al dejarme caer de la cigüeña....que aprendí a llevar las riendas de mi vida y supe cuál era el camino en los cruces donde esta se bifurcó....que me equivoqué y aprendí y que supe escuchar a otros más sabios, que tardé pero comprendí que el mundo no es blanco ni negro y que hasta el gris tiene su encanto.

No sé cuantas lágrimas he derramado, ni cuantas risas he compartido, no sé las horas he perdido y cuantas he multiplicado....los dados que he lanzado, los besos que he dado, los que nunca debí dar y los que perdí la ocasión de darlos...

Sin embargo recuerdo bien a los que he querido y perdido, a los seres amados que hoy están conmigo en persona o en espíritu...a los que llevan tiempo conmigo haciendo de este recorrido un agradable paseo, a los que me ayudan y me quieren, a los que hacen que mi vida tenga brillo y calor, a quellos que con su presencia iluminan mis pasos, me brindan su mano y su espalda para cargar con mis pesares y rien y lloran conmigo.

Treinta y cinco otoños desde aquel primero en el que nací amenazando al mundo....hay actitudes que sientan precedentes....Treinta y cinco septiembres y hoy al mirarme al espejo no me ha parecido mal el reflejo.

Brindo por los treinta y cinco y puede que hasta por otros treinta y cinco más....siempre que el destino me permita seguir compartiéndolos con todos aquellos que ocupan una casilla de honor en el tablero de mi vida.