
En esta vida todo tiene un precio.
Este pensamiento tan inspirado ha surgido esta mañana en un intercambio de sms intrascendente y aparentemente sin más objetivo que desear una buena jornada.
Pero la cuestión es que acontecimientos recientes me hacen pensar que por desgracia, todo en esta vida tiene un precio.
A veces nos gusta pensar que no es así, que existen rincones en nuestra alma y nuestra conciencia que son irreductibles, inviolables, inalcanzables e inaccesibles al trueque o la especulación, pero que nadie se equivoque...todo en esta vida tiene un precio.
Puede ser un precio de honor, o puede ser algo pecuniario, puede ser la traición a nuestra moral, o puede ser la vizcaina en la espalda de un tercero, pero lo único cierto es que, muy a nuestro pesar, existe ese precio.
Quién no mataría por salvarse?
Quién no vendería su alma por alguien amado?
Quién no robaría por comer?
Quién no renunciaría a sus principios por sobrevivir?
Así que sólo nos queda saber cuál es el precio, porque lo que queda bien claro es todo en esta vida está en venta.