
Me marcho.
Al otro lado del mar esperan nuevos paisajes, ciudades, colores, sonidos...
Acantilados, abadías, ciudades, montañas, desfiladeros, calas transparentes, cuevas y monumentos megalíticos.
Me voy, aquí se queda la rutina el estres y el cansancio.
Volveré con fuerzas renovadas y nuevas historias que contar.